Excelencia automovilística

El próximo 2 de septiembre, McLaren celebrará oficialmente sus primeros 50 años, tiempo en el que una de las más importantes marcas del sector automotor ha sido sinónimo de excelencia en la fabricación de súperdeportivos.

Cuando el neozelandés Bruce McLaren fundó su propio equipo de carreras hace ya medio siglo, demostró una intensa pasión por los automóviles, heredada de su padre. A diferencia de otros personajes de la época, cuando llegó a la Fórmula Uno contaba con una buena formación en el campo de la ingeniería. Se puede decir que siguió los pasos de Jack Brabham, con el que compartió box corriendo en la escudería Cooper, ya instalado en Gran Bretaña.

La idea que llevó a McLaren a fundar su propio equipo de carreras no fue otra que la de correr con sus propios autos y tras algunos años de proyectos previos, Bruce McLaren construyó el primer monoplaza de Fórmula Uno. Inicialmente el equipo fue concebido para que participara con sus propios autos en las Tasman Series, competencias que se organizabas durante el período invernal en Australia y Nueva Zelanda.

En 1964 y 1965 construyó sus primeros autos deportivos y en 1966 su primer monoplaza de F-1, con el cual debutó en el GP de Mónaco de esa temporada. Su primera victoria en la máxima categoría del automovilismo, la consiguió al volante de un M7A con motor Cosworth en el GP de Bélgica de 1968, en el mítico circuito de Spa-Francorchamps.

Paralelamente a la Fórmula Uno, Bruce McLaren desarrolló sus proyectos de prototipos para correr en el campeonato norteamericano Can-Am Series. Sus autos dominaron el Campeonato durante cinco años (1967-1971) con dos títulos para el propio dueño del equipo.

De ese proyecto nació su primer auto de calle, el M6GT, modelo del cual pretendían fabricar 250 unidades pero sólo construyeron dos. Este auto fue equipado con un motor Chevrolet V8 de 370 HP y gracias a su carrocería de fibra de vidrio (sólo pesaba 800 kilos) podía alcanzar los 290 kilómetros por hora.

Pero la aventura de Bruce McLaren con estos automóviles, con una potencia de 1.000 caballos, acabó de una forma trágica el 2 de julio de 1970, cuando al probar uno de sus prototipos perdió la vida en el circuito británico de Goodwood. Tras la muerte de su fundador, la compañía Bruce McLaren Motor Racing Ltd. siguió adelante con el liderazgo de Teddy Mayer y el empeño de Denny Hulme, piloto del equipo.

Su primer título de constructores en la Fórmula Uno llegó a manos de Emerson Fittipaldi en 1974 con el mítico M23. Sin embargo, el rendimiento del equipo cayó en picado a finales de los 70; pero el principal patrocinador de la escudería, Marlboro, motivó al equipo a que se fusionaran con uno de la Fórmula 2, conocido como Project 4 y liderado por Ron Dennis.

No fue sino hasta 1981 cuando McLaren se renovó con Dennis a la cabeza de la organización y desde entonces sus monoplazas son bautizados como MP4, por McLaren Project 4.

Medio siglo después de su creación, el equipo McLaren de F1 es una de las grandes leyendas de este deporte y una de las empresas más avanzadas del mundo en tecnología que ahora fabrica sus propios deportivos de calle. El legado de Bruce McLaren, de carácter estricto y perfeccionista, ha tenido un excelente desarrollo. La marca con sede en Woking, Inglaterra, anunció que a lo largo del 2013 organizará distintos eventos para conmemorar el 50º Aniversario de un fabricante que de no haber existido, hoy la F1 y el automovilismo deportivo en general no serían los mismos.

Dominio casi absoluto

Con Ron Denis, McLaren comienza una segunda etapa, en el que perfeccionan los monoplazas de la F-1 y junto a los propulsores suministrados por la japonesa Honda logran un total dominio en 1988. Ese año Ayrton Senna y Alain Prost ganaron 15 de los 16 Grandes Premios realizados esa temporada en el Campeonato Mundial de la Fórmula Uno.

El revolucionario diseño del monocasco en fibra de carbono de John Barnard fue clave para ganar a principios de los 80. Sin la astucia de Gordon Murray el MP4/4 de 1988 no hubiera sido posible. Otra clave del éxito de McLaren fue Adrian Newey, bautizado como el gran genio de Woking. Los proveedores de sus motores fueron otro eslabón en la cadena de triunfos de McLaren; gracias al apoyo de Ford Cosworth en los 70, TAG Porsche en los 80, Honda a finales de los 80 y principios de los 90, y Mercedes-Benz desde 1995 hasta la actualidad.

A lo largo de estas cinco décadas, McLaren ha ganado 182 Grandes Premios, ha conseguido 155 pole position y 151 vueltas rápidas. Por su equipo han pasado grandes pilotos, que han forjado la historia de la escudería británica. Entre ellos destacan: Emerson Fittipaldi, James Hunt, Niki Lauda, Alain Prost, Ayrton Senna, Mika Hakkinen y Lewis Hamilton. Con ellos McLaren ha logrado 8 títulos de Constructores y 12 de Pilotos. En el campeonato de resistencia sus éxitos también han sido innumerables. Entre ellos se cuentan las 43 victorias y los cinco títulos consecutivos en las Can-Am Series entre 1967 y 1971. También en Estados Unidos lograron dos triunfos en las míticas “500 Millas de Indianápolis” en 1974 y en 1976. Con su primer auto de calle, el F1 triplaza diseñado por Gordon Murray, McLaren venció en las “24 Horas de Le Mans” en 1995.

Historia de superdeportivos

En los 90 McLaren comenzó dominando en la F-1, y en 1992 presentó el McLaren F1, el deportivo de calle que durante muchos años fue considerado el mejor del mundo. Fue el primer auto de producción que utilizó masivamente la fibra de carbono y logró un peso de sólo 1.140 kilos. Propulsado por un motor atmosférico V12 de 627 caballos, producido por BMW, este superdeportivo alcanzó los 390 km/h, récord de velocidad en un auto de calle por varios años, hasta que el Bugaty Veyron marcara los 431 km/h, el cual aún mantiene.

Entre modelos de calle y de competición, un McLaren F1 GTR (del que sólo se fabricaron 106 unidades) ganó las “24 Horas de Le Mans” en 1995.

El siguiente auto se desarrolló en el 2003 junto a Mercedes-Benz y se llamó Mercedes SLR McLaren, otra joya de colección de elevadísimo precio. De éste se fabricaron 1.700 unidades. En esta década los estrechos lazos entre McLaren y Mercedes tuvieron su máximo esplendor en 2008, con el título mundial obtenido para la escudería del McLaren Mercedes por el piloto Lewis Hamilton. Pero dos años después, los socios se separaron cuando McLaren decidió fabricar su propio deportivo, el MP4-12C y Mercedes, por su parte, decidió inscribir su propia escudería en la Fórmula Uno.

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